Reactivación de proyectos mineros: ¿Estamos preparados para enfrentarla?

Portada Mineria Chilena

Hace un par de años participé en un evento organizado por la Corporación de Bienes de Capital (CBC), cuya temática principal fue analizar la proyección de la inversión minera durante los diez años siguientes y los impactos que ésta provocaría en la industria vinculada al desarrollo de proyectos. Entonces la proyección de la inversión se elevaba a US$18.500 millones para el periodo señalado anteriormente. Por de pronto, y sin ser exhaustivo ni excluyente, se produciría una alta demanda de insumos para la construcción, mano de obra especializada, horas hombre de profesionales ligados a la ingeniería y construcción, y la necesidad creciente de energía para poner en marcha los proyectos. Esto último suponía también el desarrollo paralelo de otra gran inversión en el campo de proyectos de energía.

Bajo el escenario anterior la interrogante planteada era: ¿Está preparada la industria para enfrentar adecuadamente la cuantía de la inversión proyectada? La sensación en el ambiente era más negativa que positiva. Y así se demostró en los años siguientes. Los inversionistas debieron hacer sus mayores esfuerzos por asegurar ingeniería y construcción, mano de obra especializada, insumos, energía, etc. Se pusieron de moda las compras de insumos en forma muy anticipada, las negociaciones directas con contratistas en reemplazo de los tradicionales procesos de licitación, y diversas formas de asegurar la permanencia de profesionales durante todo el desarrollo de un proyecto ante las cada vez más agresivas “grúas” que rondaban el mercado.

Luego el escenario cambió drásticamente con la llegada de la crisis mundial, y muchos de los proyectos debieron paralizarse. La crisis está quedando atrás y con ello se presenta una reactivación de la inversión minera. Según las últimas proyecciones de la CBC, sólo en minería la inversión proyectada para el periodo 2009-2013 alcanza a US$15.000 millones, cifra similar a la indicada al inicio de este artículo, la que crece a US$65.000 millones si se adiciona la inversión proyectada en los restantes sectores de la economía. Debemos añadir que los países vecinos, fundamentalmente Perú, anuncian montos de inversión similares sólo en minería y energía.

La interrogante resurge: ¿Está preparada la industria para enfrentar adecuadamente la cuantía de la inversión proyectada?

A mi juicio es un tema que las empresas inversionistas deberían plantear como un factor preponderante de riesgo dentro de la planificación de los mismos. Resulta relevante tener presente la situación de mercado que deberán enfrentar para sacar adelante sus proyectos. En particular, deben analizar si poseen adecuados equipos profesionales para gerenciar y gestionar contractualmente los proyectos que pretenden enfrentar.

Cobra relevancia analizar la factibilidad de contar con el siempre valioso apoyo de empresas consultoras especialistas en gerenciamiento y administración contractual, las cuales –justamente por ser especialistas– cuentan con gran experiencia en estas materias y equipo profesionales con probada competencia.

Así las cosas, debemos estar optimistas y agradecidos por el panorama de inversiones que se avecina, pero también ser muy responsables y previsores a la hora de planificar cómo lo enfrentaremos.